Nuevo aplazamiento de VeriFactu: qué deben saber las empresas y los autónomos ante el horizonte de 2028

Hacienda plantea retrasar VeriFactu hasta octubre de 2028

El calendario de implantación de VeriFactu vuelve a estar sobre la mesa. Cuando empresas y autónomos comenzaban a preparar sus sistemas de facturación para cumplir con las fechas previstas para 2027, Hacienda ha anunciado su intención de trasladar hasta octubre de 2028 las obligaciones pendientes. El objetivo es coordinar su aplicación con la implantación de la factura electrónica obligatoria entre empresarios y profesionales.

Este cambio responde a la necesidad de facilitar la adaptación tecnológica de los negocios y evitar que tengan que afrontar varias modificaciones de sus programas de facturación en un periodo reducido.

No obstante, es importante distinguir entre el anuncio del aplazamiento y su aprobación normativa definitiva. A fecha de este artículo, las nuevas fechas deben considerarse una previsión pendiente de formalización, por lo que conviene seguir la evolución normativa antes de adoptar decisiones basadas exclusivamente en el nuevo calendario.

¿Qué cambia con el aplazamiento de VeriFactu?

Hasta ahora, el calendario previsto establecía dos fechas principales para la adaptación de los sistemas informáticos de facturación:

  • 1 de enero de 2027: para los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades.
  • 1 de julio de 2027: para el resto de los obligados, incluidos numerosos autónomos y profesionales.

Con el anuncio de Hacienda, se plantea trasladar las obligaciones pendientes hasta octubre de 2028, con la finalidad de hacerlas coincidir con la implantación de la factura electrónica para empresarios y profesionales cuya facturación anual no supere los ocho millones de euros.

La medida busca reducir la duplicidad de esfuerzos y permitir que las empresas planifiquen sus inversiones tecnológicas con una perspectiva más amplia. Sin embargo, hasta que se apruebe la modificación normativa correspondiente, no debe darse por confirmado el nuevo calendario.

VeriFactu y factura electrónica: dos obligaciones diferentes

Aunque Hacienda pretende coordinar sus respectivos calendarios, VeriFactu y la factura electrónica B2B responden a finalidades distintas y deben analizarse por separado.

¿Qué regula VeriFactu?

VeriFactu se refiere a los requisitos que deben cumplir los sistemas informáticos utilizados para emitir facturas. Su finalidad es reforzar la fiabilidad de los registros de facturación y garantizar su integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad.

Por tanto, las empresas y los profesionales deberán disponer de programas que cumplan las exigencias técnicas establecidas en la normativa aplicable.

¿Qué implica la factura electrónica B2B?

La factura electrónica B2B regula la emisión, el intercambio y la recepción de facturas electrónicas entre empresarios y profesionales. Su implantación exige trabajar con formatos estructurados e interoperables que permitan gestionar la información de manera electrónica.

Además, el nuevo sistema contempla obligaciones relacionadas con el seguimiento de las facturas, incluidos determinados estados, como su rechazo o el pago efectivo.

El calendario de implantación de la factura electrónica establece como fechas de referencia el 6 de octubre de 2027 para las empresas y profesionales con un volumen de operaciones superior a ocho millones de euros y el 6 de octubre de 2028 para el resto de empresarios y profesionales, en lo relativo a la obligación de emitir, remitir y recibir facturas electrónicas. Las obligaciones específicas sobre información de estados y pagos cuentan con plazos diferenciados según el tipo de obligado.

Por ello, coordinar ambos sistemas no significa que sus requisitos técnicos y obligaciones se conviertan en una única exigencia.

¿Por qué Hacienda quiere retrasar VeriFactu?

La principal finalidad del aplazamiento anunciado es evitar que las empresas tengan que realizar varias adaptaciones informáticas consecutivas.

La implantación de VeriFactu, seguida de la factura electrónica y de los futuros requisitos europeos vinculados al proyecto ViDA (VAT in the Digital Age), podría exigir revisar en distintas ocasiones los mismos programas y procedimientos.

La intención es favorecer una mayor coordinación normativa y técnica, de manera que las empresas puedan planificar la transición digital de forma más eficiente.

Este planteamiento no supone la eliminación de los requisitos esenciales de VeriFactu. Según lo anunciado por Hacienda, se prevé mantener, en términos sustancialmente equivalentes, las garantías relativas a la integridad, la trazabilidad y la inalterabilidad de los registros de facturación.

En consecuencia, el aplazamiento ofrecería más tiempo para adaptarse, pero no alteraría la dirección general de la reforma: avanzar hacia una facturación más digital, segura y trazable.

¿Qué deberían hacer ahora las empresas y los autónomos?

El anuncio de un posible aplazamiento permite revisar los planes de adaptación, pero no justifica posponer indefinidamente las decisiones relacionadas con la facturación.

Las empresas y los profesionales deberían aprovechar este periodo para analizar sus necesidades, evaluar sus herramientas actuales y comprobar qué posibilidades de actualización ofrecen sus proveedores.

En particular, conviene tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Revisar el programa de facturación actual. Es recomendable comprobar si el sistema utilizado puede adaptarse a los requisitos de VeriFactu y a los de la factura electrónica.
  • Consultar las condiciones del proveedor. Antes de contratar un nuevo programa o renovar un ERP, conviene verificar qué actualizaciones están incluidas y qué adaptaciones futuras podrían generar costes adicionales.
  • Planificar las inversiones tecnológicas. No parece necesario precipitar una inversión únicamente por las fechas inicialmente previstas para 2027, pero sí resulta aconsejable evaluar las necesidades reales del negocio y preparar una transición ordenada.
  • Seguir la evolución normativa. Las decisiones definitivas deben tener en cuenta la publicación de la norma que confirme el aplazamiento y concrete las nuevas fechas de aplicación.

Una planificación adecuada permitirá reducir el riesgo de duplicar inversiones y facilitará la adaptación a los nuevos requisitos de facturación.

Más margen para adaptarse, pero la transformación continúa

El aplazamiento anunciado de VeriFactu hasta octubre de 2028 supondría un margen adicional para muchas empresas y profesionales. La coordinación con la factura electrónica podría facilitar una transición tecnológica más ordenada y reducir la necesidad de realizar cambios sucesivos en los sistemas de facturación.

Sin embargo, disponer de más tiempo no elimina la necesidad de prepararse. La evolución normativa apunta hacia procedimientos de facturación cada vez más digitales, estructurados y trazables.

Por ello, resulta aconsejable revisar los programas utilizados, valorar las opciones de adaptación y mantenerse informado sobre las novedades legislativas antes de tomar decisiones definitivas.

Desde ILEX Tax & Legal seguiremos atentos a la evolución normativa y a la publicación de las disposiciones que confirmen el aplazamiento y establezcan las nuevas fechas de aplicación de VeriFactu.

Para cualquier duda o aclaración sobre las obligaciones de facturación y su impacto en su empresa o actividad profesional, pueden ponerse en contacto con nuestro despacho.

Aviso: La información contenida en este artículo tiene carácter meramente informativo y no constituye asesoramiento jurídico, fiscal o profesional. Cada situación debe analizarse atendiendo a sus circunstancias concretas y a la normativa aplicable.


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